- Ser -

Perfil Gimnasiano

Caballero Campestre

El Gimnasio Campestre dedica sus esfuerzos a la formación de sus estudiantes bajo el modelo de caballero, que hoy en día se traduce en la idea de “gimnasiano”, contenida en el siguiente perfil:

El gimnasiano es un hombre honesto, justo, humilde y alegre, que tiene una concepción cristiana de su propio valor, del valor de todas las personas, de su entorno y de su vocación de servicio hacia los demás. Esta vocación lo compromete con la excelencia, de tal forma que asume roles de liderazgo en la medida en que participa activa y responsablemente con la comunidad a la que pertenece. Produce un efecto positivo en ella y trasciende, pues es capaz de proyectarse en una sociedad global. Utiliza el diálogo como herramienta para reconocer al otro, validar posiciones plurales y construir relaciones de colaboración enriquecedoras.

Las condiciones que lo preparan para este liderazgo están dadas por la claridad de sus principios, el autoconocimiento, su coherencia al actuar y su perseverancia ante la dificultad, que se traduce en el gobierno de sí mismo, su entrega y disposición de aprendizaje constante. Como sujeto preparado para el aprendizaje permanente a lo largo de su vida, se caracteriza por su interés en acceder a nuevas ideas, su capacidad de usarlas de manera pertinente y crítica, la posibilidad de transferirlas a otros contextos novedosos y el hábito de reflexionar sobre su propio proceso.

Hoy en día, la firmeza de su identidad y las herramientas de las que dispone, gracias a su educación, le permiten aportar soluciones nuevas a las realidades cambiantes, construir desde la diversidad y estar activo como un ser íntegro.

Virtudes Gimnasianas

Responsabilidad

Ejercemos nuestra responsabilidad siendo capaces de vivir nuestra libertad, identificando la vida con la verdad y sus consecuencias. Sabemos responder a nuestras obligaciones sin que nos lo digan, sin excusas ni mediocridades, pues somos conscientes de nuestro deber de hacer las cosas con excelencia.

Honestidad (pureza)

Somos capaces de actuar siempre con la verdad y la justicia, de manera auténtica y fiel a nuestra conciencia. Planteamos posturas moralmente correctas, asumiendo las consecuencias de nuestros actos.

Respeto

Tenemos la capacidad de reconocer y apreciar la grandeza de Dios, reflejada en la dignidad de cada ser humano, de nuestro país y nuestro Colegio. Por ello, damos siempre un trato acorde y consecuente.

Solidaridad

Tenemos claro que nuestra vida adquiere sentido en la condición de SER para el otro. Sabemos mirar con justicia y compasión nuestro entorno, y no permanecemos indiferentes frente a las necesidades de los demás; nuestra vocación de servicio nos lleva a dar la vida por los otros, sin esperar nada a cambio.

Sensibilidad Social

Sustentados en el amor cristiano, contamos con una profunda conciencia de la responsabilidad social que implica nuestra enorme preocupación hacia los más necesitados. Somos capaces de entender la compleja realidad de pobreza y de exclusión de nuestro país, ofreciendo alivio a aquellas comunidades que claman por una sociedad más equitativa.

Empatía

Estamos abiertos al diálogo con los demás, entendiendo sus realidades, no siendo indiferentes antes sus dificultades y disfrutando sus éxitos y alegrías. Esto nos permite establecer vínculos sólidos y positivos, siendo fieles al principio de merecer y merecer dándonos a los otros.

Lealtad

Somos verdaderos hombres de bien, caballeros a carta cabal y leales, consecuentes con todo, con nosotros mismos, con Dios, con la patria y nuestra familia, en todos los procederes de la vida. Asumimos una vida íntegra que responde con fidelidad a los compromisos, las responsabilidades adquiridas y nuestros principios éticos y morales.

Perseverancia

Entendemos que aquello que el mundo da por añadidura, se puede conseguir con tenacidad. Asumimos la vida conscientes de que las grandes proezas son fruto de la fortaleza y del esfuerzo disciplinado. Nuestra fuerza de voluntad firme nos permite sostenernos con pasión y dedicación en la búsqueda de las metas propuestas.

Humildad

Reconocemos nuestras limitaciones y buscamos superarlas. Identificamos nuestras virtudes sin presumir de ellas, enfocándolas en beneficio de los demás. No nos sentimos superiores a los otros, sino como SERES en continuo crecimiento que hacen parte de una comunidad y valoran a todos aquellos que la conforman, siendo conscientes que lo humano es lo común.

Tolerancia

Aceptamos al otro como es, respetándolo en su entorno, en su forma de pensar, de ver las cosas y de sentir; tenemos la capacidad de aclarar en forma cordial aquello en lo que no estamos de acuerdo. La iglesia nos enseña que, “en Cristo, la tolerancia se transforma en amor fraternal, ternura y solidaridad operativa”.

Confianza

Estamos llamados a nunca perder la esperanza, y a creer en Dios, en nosotros mismos y en los demás. Nuestra vida íntegra es factor de credibilidad; tenemos una visión positiva de la vida y sabemos esperar con vigor. Por ello, nos convertimos en gestores de fortaleza y unidad, alcanzando nuestras metas individuales y en equipo.

Orden de San Jorge

Orden de San Jorge

Orden de San Jorge

El Gimnasio Campestre otorga a sus mejores hijos, como máximo galardón, la ORDEN DE SAN JORGE, patrono universal de los caballeros cristianos, en especial de este colegio.

Considerar a un gimnasiano como Caballero de la ORDEN DE SAN JORGE ha sido, es y será uno de los más grandes y sublimes honores que se pueda tener en la vida, pues es la prueba del éxito de la gestión formativa que el colegio desarrolla en cada uno de sus estudiantes. Es por esto, que los caballeros deben asumir un claro compromiso con la sociedad, siendo, en todo momento, portadores de la filosofía que el doctor ALFONSO CASAS MORALES proclamó e instituyó en nuestro colegio.

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