Caballero Campestre
El Gimnasio Campestre dedica sus esfuerzos a la formación de sus estudiantes bajo el modelo de caballero, que hoy en día se traduce en la idea de “gimnasiano”, contenida en el siguiente perfil:
El gimnasiano es un hombre honesto, justo, humilde y alegre, que tiene una concepción cristiana de su propio valor, del valor de todas las personas, de su entorno y de su vocación de servicio hacia los demás. Esta vocación lo compromete con la excelencia, de tal forma que asume roles de liderazgo en la medida en que participa activa y responsablemente con la comunidad a la que pertenece. Produce un efecto positivo en ella y trasciende, pues es capaz de proyectarse en una sociedad global. Utiliza el diálogo como herramienta para reconocer al otro, validar posiciones plurales y construir relaciones de colaboración enriquecedoras.
Las condiciones que lo preparan para este liderazgo están dadas por la claridad de sus principios, el autoconocimiento, su coherencia al actuar y su perseverancia ante la dificultad, que se traduce en el gobierno de sí mismo, su entrega y disposición de aprendizaje constante. Como sujeto preparado para el aprendizaje permanente a lo largo de su vida, se caracteriza por su interés en acceder a nuevas ideas, su capacidad de usarlas de manera pertinente y crítica, la posibilidad de transferirlas a otros contextos novedosos y el hábito de reflexionar sobre su propio proceso.
Hoy en día, la firmeza de su identidad y las herramientas de las que dispone, gracias a su educación, le permiten aportar soluciones nuevas a las realidades cambiantes, construir desde la diversidad y estar activo como un ser íntegro.