“La educación le da al hombre conciencia de su propia realidad, de sus aptitudes y limitaciones, de sus compromisos y deberes; le permite conocer los diversos valores y jerarquizarlos; le capacita por lo tanto, para actuar debidamente.” (Alfonso Casas Morales, 1988).
Bajo esta clara premisa, este programa surge desde hace más de 20 años, con el fin de incentivar la capacidad de los estudiantes en el desarrollo positivo de sus aptitudes frente a las responsabilidades y deberes sociales, los cuales hacen referencia al compromiso y a los acuerdos que han sido pilares fundamentales de la convivencia en la comunidad gimnasiana, dando vida a las virtudes inherentes a la caballerosidad.
Este es el programa élite del Gimnasio Campestre para la prevención de la intimidación escolar, el cual fomenta y fortalece la concientización de toda la comunidad educativa frente a su rol de cara a este desafío.
En esta línea, se promueve el respeto por el otro a partir del Buen Trato, siendo conscientes de la necesidad de enfrentar la intolerancia, la indiferencia y el trato inadecuado que afectan el desarrollo y la sana Convivencia de los estudiantes, fomentando un clima escolar propicio para el aprendizaje y el desarrollo ético y social.
Como parte de este trabajo, se crea la figura de los Orientadores de Convivencia, quienes en todos los grados del colegio, guían y lideran acciones en pro de las nueve Competencias del Modelo Pedagógico, atendiendo las situaciones cotidianas, orientando a los profesores y directores de grupo, generando una solución adecuada ante conflictos que surjan entre los niños, entendiendo sus etapas de desarrollo, sus necesidades y sus procesos sociales.